Santo Domingo.- Esta semana la administración Trump empezó a recular en su agresivo operativo migratorio en Minneapolis tras la muerte de dos ciudadanos estadounidenses a manos de agentes de ICE.

Luego de que la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem y otros funcionarios llamaron a Alex Pretti, el enfermero asesinado el pasado sábado, como un terrorista doméstico, la Casa Blanca ha intentado distanciar al presidente Trump de esos comentarios, ante la ola de indignación que provocó el hecho que quedó grabado por varios testigos.