Santo Domingo.- ”La lucha contra la corrupción no es una declaratoria más de este gobierno; es su columna vertebral, su brújula moral inamovible. Para mí, como presidente de la República, esta lucha me toca en lo más personal. Porque sé y lo sé con dolor y con indignación que cada acto de corrupción destruye la confianza, rompe esperanzas y le roba futuro a la gente honesta de este país. Y por eso no habrá tregua, no habrá contemplaciones y no habrá marcha atrás”.