Santo Domingo.- Nuestra sociedad ha sido conmovida recientemente por crímenes contra niños y niñas, algunos aún desaparecidos y otros que han sido recuperados sin vida.

 Cada vez que esto ocurre surgen en las redes sociales especulaciones sobre alegado tráfico de órganos para trasplantes clandestinos.

 Eso, sencillamente NO existe, y por tanto es un desvío del verdadero crimen del que han sido objeto los pequeños.